Taller de Periodismo de la Boca. EDITORIAL. del Espacio Radial del día Lunes 20 de Mayo de 1996. En Radio La Boca (Ar)
Dentro de algunos días
se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de la Patria...
Según nos enseñaron los
manuales escolares y la revista Billiken, el 25 de mayo de 1810 un grupo de
vecinos distinguidos con galera y paraguas se agolpó frente al cabildo
queriendo saber de qué se trataba, y mientras se repartían cintas celestes y
blancas, el virrey de turno fue reemplazado por una junta de gobierno.
Sería una anécdota
señalar, por ejemplo, que las cintas que se repartían en las jornadas previas
no llevaban los colores de nuestra bandera, sino que éstas fueron blancas
durante el cabildo abierto del día 22 en señal de unión, pero rojas durante la
jornada del 25 en señal de disconformidad con el curso que llevaba la
revolución. Y ya entraríamos en un terreno más contradictorio con la historia
oficial, si aclaráramos que French y Berutti, además de repartirlas, eran
considerados como peligrosos agitadores entre la masa de chisperos y manolos de
los arrabales, que conformaban los sectores populares más decididos a llevar
hasta las últimas consecuencias el proceso revolucionario. Más aún, es difícil
de creer que la proclamación de la Junta de Mayo propuesta por el pueblo haya
sido garantizada bajo amenaza de desatar el desorden y la violencia, y que
French y los suyos, desde la noche anterior, se dedicasen a amedrentar al
enemigo, por ejemplo, apedreando y rompiendo los vidrios del de la casa del
fiscal Villota, defensor del Virrey. Así están descriptos estos hechos nada
menos que en el informe de la audiencia del Cabildo, publicado por la Academia
Nacional de la Historia.
¿Por qué revisar hoy las verdaderas
circunstancias de la constitución de nuestro pueblo como Nación? ¿Porqué
hacerlo justo hoy, en tiempos
en que el orden imperante en el mundo pareciera inducirnos a cuestionar la
identidad nacional en aras de la globalización? ¿Porqué buscar definir el
concepto de nación justo ahora,
en momentos en que el patrimonio nacional está siendo rematado y los mismos
habitantes de este suelo empujados cada vez más al hambre y la miseria? ¿Por
qué revalorizar el rol protagónico del pueblo durante el nacimiento de la
patria, en momentos en que el sistema político se acomoda a la sombra de un
modelo de país que margina a las mayorías?
Sólo sabremos adónde vamos, si sabemos quiénes somos y de dónde
venimos. Esto lo saben muy bien quienes se han encargado de tergiversar
nuestra verdadera historia. Y en momentos de crisis y definiciones como éste,
se hace imperioso indagar en el pasado para encontrar respuestas al presente y
proyectar el futuro. Porque en momentos de crisis y definiciones como éste es
cuando las respuestas que genera el discurso oficial no conforman, y se
revalorizan los discursos que en otras épocas intentaron acallar.
Hoy, podríamos decir que
la injusticia se acerca cada vez más a los tiempos de la colonia, y el
retroceso en los derechos laborales lleva a que los trabajadores estén más
cerca de la esclavitud que de los laureles que supimos conseguir. El simple
anhelo de una Patria más justa y más libre se diluye tras el despotismo del
Virrey de turno, a las órdenes de un imperio distinto del que nos
independizáramos en 1810. Pero las ansias de libertad, la necesidad de generar
una sociedad con justicia social, en el fondo son las mismas que persiguieran
los patriotas de Mayo, así como tantas otras generaciones de patriotas a lo
largo de nuestra historia.
Desde esta humilde
trinchera que nos brinda este espacio buscamos contribuir a la búsqueda de esas
respuestas, ofreciéndole un micrófono a la institución vecinal que necesite
expresar su verdad, rescatando la cultura barrial, tratando de aportar a la estructuración
del tejido social, y para orientar todo eso, buscando algunas verdades en la
historia que siempre buscaron ocultarnos. Porque cuando va quedando cada vez
más claro que un cambio en la sociedad es necesario, sólo nos falta demostrar
que además, es posible.