28 de octubre de 1996

Situación de Emergencia Habitacional: 600 familias próximas a ser desalojadas

 En las últimas semanas, una ola de cédulas de desalojo, intimaciones a inquilinos, y rumores alertando acerca de la posibilidad de que cientos de familias queden en la calle, alteró los ánimos de un sector importante del barrio. Por Taller de Periodismo La Boca (Ar)

            Con algunos desalojos en curso y otros por venir, la preocupación llegó a la Parroquia San Juan Evangelista, y el Padre Enrique Lapadula abrió las puertas de la Iglesia a los vecinos afectados, que comenzaron a organizar allí las primeras asambleas.

 La Boca no es una exepción

            . La Capital Federal presenta hoy fenómenos de concentración de la pobreza y de la riqueza en zonas claramente difenrenciadas. La brecha queda expuesta en toda su magnitud cuando comparamos los porcentajes de población con Necesidades Básica Insatisfechas: en el norte de la ciudad, un 4,3 %; en el sur, la cifra se multiplica por 4 (17,5%). La boca es el más claro ejemplo de la pobreza que ataca al sur. El servicio social Zonal 3 declaró la problemática habitacional como de “emergencia”. El 90 % de las viviendas de la Boca son casas de tipo inquilinato o conventillos, que datan de fines del siglo pasado y presentan un avanzado estado de deterioro.

            El art. 14 de la Constitucion Nacional, que garantiza el derecho a una vivienda digna, parece haber quedado en el olvido, ya que la vivienda es hoy por hoy inaccesible para un amplio sector de la población.

 

En busca de soluciones

            Las asambleas vecinales se están desarrollando los días miércoles a las 20 hs, en la parroquia. Ya en la tercer reunión, los vecinos afectados informaron que una delagación había presentado el problema ante los distintos bloques políticos que conforman la Asamblea Estatuyente Porteña. Salvo el Bloque del PJ, tanto la UCR, el Frepaso y Nueva Dirigencia atendieron a los vecinos, y prometieron buscar respuestas... Pero como el problema es urgente, concurrieron también a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, quienes comprometieron su asistencia legal.

            Los organismos oficiales consultados manifiestan la imposibilidad de encontrar una solución al problema habitacional. No existen planes populares de vivienda, y tan sólo pueden ofrecer subsidios insuficientes para los casos más extremos, o préstamos, imposibles de acceder para la mayoría de los afectados, muchos de los cuales padecen enl problema de la desocupación.

 

Unidos y organizados

            Ante esta situación, la respuesta más concreta  que aparece en las asambleas es la necesidad de la organización propia de los vecinos afectados, para poder llevar a cabo medidas de fuerza o posibles necgociaciones que apunten a una solución para todos y no sólo para algunos pocos. Es importante destacar la solidaridad de algunos organismos barriales y vecinos que, sin ser afectados directos, comparten la preocupación y se solidarizan. Tal es el caso de la Red de Instituciones Solidarias de la Boca y Barracas, que presenció la tercer asamblea y comprometió su apoyo.

            Ante las evasivas oficiales y los titubeos políticos, este pareciera ser el camino más apropiado para la búsqueda de soluciones concretas a las necesidades de nuestro pueblo.

 

Primer mundo para cuántos?

            Necesidades Básicas Insatisfechas, Línea de pobreza, Línea del Hambre. Los porcentajes crecen y se confunden, se discuten y contradicen. Como si hiciera falta esperar las cifras del INDEC para percibir el deterioro en las condiciones de vida de sectores cada vez más amplios de la sociedad.

            La Boca no sólo no escapa a esta realidad, sino que, en muchos aspectos, se convierte en el paradigma del desamparo en el que va quedando la zona sur de la Capital. Sería miope aferrase a la imagen pintoresca del barrio que hoy sólo concita el interés turístico, si esto nos hace perder de vista la acuciante sutuación social que cada vez más nos envuelve a todos.

            Es indispensable reconocer esta realidad y pensar qué tipo de barrio nos va dejando el avance del “primer mundo”, al que, parece, no nos invitaron...

Los Coordinadores del Taller