1 de diciembre de 1997

Cortes de ruta en Buenos Aires

 Los desocupados se organizan, luchan y empiezan a ganarle algunas batallas a Duhalde

El domingo por la noche, cientos de familias se asentaban al costado de la ruta            , en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, y empezaban a preparar carpas y refugios precarios con las chapas de los carteles que propagandizaban las obras del Gobierno de la Provincia.

El lunes a primera hora la ruta amanecía cortada, las gomas quemadas, y algunos muchachos con las caras tapadas. A diez días de las elecciones volvía a verse al pueblo en lucha, el mismo pueblo y la misma lucha que Duhalde había descalificado meses antes diciendo que respondía a “intereses electorales”, y pronosticando que los cortes se acabarían después del 26 de octubre. Esta vez la medida fue organizada por el Movimiento de Trabajadores Desocupados “Teresa Rodríguez”. Los pedidos, concretos: que ingresen a trabajar a los planes de empleo de la provincia los 1008 compañeros anotados. Algunos opinaban distinto: “doscientos pesos es una miseria, no vamos a rebajar nuestra dignidad par que encima éstos que gobiernan digan que dan trabajo a la gente”. La respuesta que encontró el MTD fue contundente: aceptar la incorporación a los planes de empleo por 200 pesos como primer paso de un plan de lucha por trabajos dignos, que, según expresa el MTD en su programa, abarca demandas como el blanqueo y la estabilidad de los puestos de trabajo, asignación de los beneficios sociales correspondientes como aguinaldo, obra social, etc. “Lo que nos hace dignos, más allá de estos puestos de trabajo por 200 pesos, es que los conseguimos a través de la lucha”, decían.

 

Organizados

Al corte de Varela se llegó por presión de la gente en las asambleas barriales. Eso explica la presencia masiva y firme de las familias en el corte, a pesar de la lluvia, las amenazas de represión, y los 4 días que llevó forzar una decisíón favorable por parte de las autoridades. “En Florencio Varela hay 26 barrios organizados, y dos delegados por barrio. Las cosas se resuelven en asambleas, y hay una mesa coordinadora que la integran algunos compañeros, pero que tienen el deber de cumplir con el mandato de las asambleas”, nos explican.

El primer paso, como se lo proponían, fue lograr la incorporación a los planes de empleo. El desafío ahora es organizarse en las cuadrillas de trabajo, seguir sumando compañeros a la lucha, y profundizar las demandas.

 

Unidad, Solidaridad

En Quilmes, desde hace tiempo se vienen organizando distintas Comisiones de Desocupados en el MTD. En San Francisco Solano (Pdo. De Quilmes) después de que el lunes en la Municipalidad no los recibieran, el martes sumaron un nuevo corte: Camino General Belgrano a la altura de 12 de Octubre. Si bien la atención de los medios se centró en el corte de Florencio Varela, este nuevo foco de conflicto puso en alerta a las fuerzas de seguridad, que reforzaron la vigilancia en los principales caminos y cruces de la zona sur.Seguramente temían el “efecto contagio”, y con razón: la bronca está cada vez más extendida, y en donde existen las mínimas condiciones de organización, el pueblo se expresa con fuerza.

Otras comisiones de desocupados manifestaron su solidaridad activa con los compañeros en lucha. Vecinos de Villa Corina (Pdo. de Avellaneda) que no tenían aún enlistados a todos los desocupados del barrio para efectuar el reclamo propio con otro corte, se sumaron al corte de Camino

General Belgrano, en Solano, “haciéndole el aguante” a los compañeros que soportaban las lluvias y la incertidumbre.

La solidaridad se volvió a sentir con fuerza cuando el juez, después de 5 días de desoir los reclamos de los vecinos de Solano, decidió detener a los hombres que se encontraban al frente de los piquetes. A las pocas horas, más de 300 compañeros exigían la libertad de los 26 detenidos, frente a la comisaría, cortando la calle y hostigando con sus cantos a los represores. Además de las comisiones de desocupados de Avellaneda, Quilmes y Varela, acercaron su solidaridad compañeros de la UOM de Quilmes y Suteba Zona Sur.

 

El único camino, la lucha

En Florencio Varela, 700 compañeros fueron incorporados a los Planes de Empleo como consecuencia del corte, y los 300 respantes, que debían esperar “a la próxima incorporación”, se propusieron acelerar los tiempos generando presión al intendente, instalando carpas frente a la Municipalidad hasta que se resuelva la incorporación del último compañero, bajo advertencia de volver a los cortes de ruta si no cumplían con su palabra.

En San Francisco Solano, a pesar de las detenciones, lograron ser incorporados a los planes de empleo. Alentados por el éxito de la lucha, en algunas zonas ya están organizados dentro de las cuadrillas de trabajo, haciendo valer su dignidad: mientras el gobierno anunciaba que debían esperar para cobrar el primer pago, varias cuadrillas preparaban la toma de la delegación zonal a cargo de los pagos. Así consiguieron un adelanto, y despertaron la inquietud en compañeros que venían soportando atrasos de hasta dos meses en los pagos.

Así, los planes asistencialistas que Duhalde implementó para contener el descontento, en la medida en que el pueblo los va tomando como propios, se van conviertiendo en puestos de lucha para exigir con más fuerza condiciones dignas de trabajo.

 

Recuadro

“Lo que nos hace dignos, más allá de estos puestos de trabajo por 200 pesos, es que los conseguimos a través de la lucha”, decían.