Los desocupados se organizan, luchan y empiezan a ganarle algunas batallas a Duhalde
El domingo por la noche,
cientos de familias se asentaban al costado de la ruta , en Florencio Varela, provincia de
Buenos Aires, y empezaban a preparar carpas y refugios precarios con las chapas
de los carteles que propagandizaban las obras del Gobierno de la Provincia.
El lunes a primera hora
la ruta amanecía cortada, las gomas quemadas, y algunos muchachos con las caras
tapadas. A diez días de las elecciones volvía a verse al pueblo en lucha, el
mismo pueblo y la misma lucha que Duhalde había descalificado meses antes diciendo
que respondía a “intereses electorales”, y pronosticando que los cortes se
acabarían después del 26 de octubre. Esta vez la medida fue organizada por el
Movimiento de Trabajadores Desocupados “Teresa Rodríguez”. Los pedidos,
concretos: que ingresen a trabajar a los planes de empleo de la provincia los
1008 compañeros anotados. Algunos opinaban distinto: “doscientos pesos es una
miseria, no vamos a rebajar nuestra dignidad par que encima éstos que gobiernan
digan que dan trabajo a la gente”. La respuesta que encontró el MTD fue
contundente: aceptar la incorporación a los planes de empleo por 200 pesos como
primer paso de un plan de lucha por trabajos dignos, que, según expresa el MTD
en su programa, abarca demandas como el blanqueo y la estabilidad de los
puestos de trabajo, asignación de los beneficios sociales correspondientes como
aguinaldo, obra social, etc. “Lo que nos hace dignos, más allá de estos puestos
de trabajo por 200 pesos, es que los conseguimos a través de la lucha”, decían.
Organizados
Al corte de Varela se
llegó por presión de la gente en las asambleas barriales. Eso explica la
presencia masiva y firme de las familias en el corte, a pesar de la lluvia, las
amenazas de represión, y los 4 días que llevó forzar una decisíón favorable por
parte de las autoridades. “En Florencio Varela hay 26 barrios organizados, y
dos delegados por barrio. Las cosas se resuelven en asambleas, y hay una mesa
coordinadora que la integran algunos compañeros, pero que tienen el deber de
cumplir con el mandato de las asambleas”, nos explican.
El primer paso, como se
lo proponían, fue lograr la incorporación a los planes de empleo. El desafío
ahora es organizarse en las cuadrillas de trabajo, seguir sumando compañeros a
la lucha, y profundizar las demandas.
Unidad, Solidaridad
En Quilmes, desde hace
tiempo se vienen organizando distintas Comisiones de Desocupados en el MTD. En
San Francisco Solano (Pdo. De Quilmes) después de que el lunes en la
Municipalidad no los recibieran, el martes sumaron un nuevo corte: Camino
General Belgrano a la altura de 12 de Octubre. Si bien la atención de los
medios se centró en el corte de Florencio Varela, este nuevo foco de conflicto
puso en alerta a las fuerzas de seguridad, que reforzaron la vigilancia en los
principales caminos y cruces de la zona sur.Seguramente temían el “efecto
contagio”, y con razón: la bronca está cada vez más extendida, y en donde
existen las mínimas condiciones de organización, el pueblo se expresa con
fuerza.
Otras
comisiones de desocupados manifestaron su solidaridad activa con los compañeros
en lucha. Vecinos de Villa Corina (Pdo. de Avellaneda) que no tenían aún enlistados
a todos los desocupados del barrio para efectuar el reclamo propio con otro
corte, se sumaron al corte de Camino
General Belgrano, en Solano, “haciéndole el aguante” a los compañeros que
soportaban las lluvias y la incertidumbre.
La solidaridad se volvió
a sentir con fuerza cuando el juez, después de 5 días de desoir los reclamos de
los vecinos de Solano, decidió detener a los hombres que se encontraban al
frente de los piquetes. A las pocas horas, más de 300 compañeros exigían la
libertad de los 26 detenidos, frente a la comisaría, cortando la calle y
hostigando con sus cantos a los represores. Además de las comisiones de
desocupados de Avellaneda, Quilmes y Varela, acercaron su solidaridad
compañeros de la UOM de Quilmes y Suteba Zona Sur.
El único camino, la lucha
En Florencio Varela, 700
compañeros fueron incorporados a los Planes de Empleo como consecuencia del
corte, y los 300 respantes, que debían esperar “a la próxima incorporación”, se
propusieron acelerar los tiempos generando presión al intendente, instalando
carpas frente a la Municipalidad hasta que se resuelva la incorporación del
último compañero, bajo advertencia de volver a los cortes de ruta si no
cumplían con su palabra.
En San Francisco Solano,
a pesar de las detenciones, lograron ser incorporados a los planes de empleo.
Alentados por el éxito de la lucha, en algunas zonas ya están organizados
dentro de las cuadrillas de trabajo, haciendo valer su dignidad: mientras el
gobierno anunciaba que debían esperar para cobrar el primer pago, varias
cuadrillas preparaban la toma de la delegación zonal a cargo de los pagos. Así
consiguieron un adelanto, y despertaron la inquietud en compañeros que venían
soportando atrasos de hasta dos meses en los pagos.
Así, los planes
asistencialistas que Duhalde implementó para contener el descontento, en la
medida en que el pueblo los va tomando como propios, se van conviertiendo en
puestos de lucha para exigir con más fuerza condiciones dignas de trabajo.
Recuadro
“Lo que nos hace dignos, más allá de estos puestos de trabajo por 200 pesos, es que los conseguimos a través de la lucha”, decían.