13 de agosto de 1997

Gran Buenos Aires, zona Sur: el paro de los desocupados

 El Paro activo del 14 de agosto encontró en la zona Sur, al Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) convocando a una olla popular en el triángulo de Bernal, que desencadenó “naturalmente” en cortes de los principales caminos de acceso. Mientras los medios periodísticos sólo reflejaron los hechos que tomaron relevancia por su sensacionalismo, desde El queremos reflejar este hecho que demuestra los niveles de organización que el pueblo se va dando para resistir los efectos de este modelo salvaje. En El Descamisado (Ar)

                 Desde distintos barrios de Avellaneda y Quilmes, trabajadores ocupados y desocupados se arrimaron a la Olla que los compañeros del Movimiento de Trabajadores Desocupados de Zona Sur organizaron en el Triángulo de Bernal. La convocatoria había aparecido desde días antes pintada en los paredones de la zona, aunque la participación fue principalmente desde los barrios donde los desocupados se están organizando: Villa Corina, Barrio Iapi, 20 junio, Los Ceibos, Barrio Itatí. El paro se hizo sentir fuerte, y en los alrededores se veían bancos y hasta comercios cerrados, poca circulación de autos particulares y nula de colectivos. Hasta en la industria se hizo sentir la contundencia del acatamiento.

                 El helicóptero de la bonaerense sobrevolaba la zona, mientras los patrulleros se mantenían a prudente distancia, expectantes.  Los pibes de las villas de los alrededores también se acercaron en la medida en que se congregaba gente. A pesar de las noticias de la represión en Isidro Casanova y La Plata, se decidió, consensuado por asamblea, cortar las avenidas que confluyen en “el triángulo. Todos los convocados parecían estar esperando el momento de manifestar su bronca bloqueando los caminos, de la misma forma que desde hace meses venían viendo que lo hacían en Neuquén, Tartagal, Jujuy, y cada otro lugar donde la lucha tomaba fuerza. Rápidamente se volcaron las gomas y las maderas al medio de las avenidas, logrando garantizar el corte. Mientras el helicóptero de la bonaerense se situaba a pocos metros en un descampado y los patrulleros seguían expectantes, la adhesión de la gente y la organización con que se realizó la medida hacían prever que cualquier intento represivo seguramente sería resistido. Así fue que, reunidos nuevamente en asamblea, los trabajadores y vecinos resolvieron que “el hecho político ya estaba hecho”, como señaló un ex-militante portuario, y que ya que el corte había sido un éxito, sólo faltaba “desconcentrar organizados, para no darle lugar a la cana para que reprima a ninguno”. Otro compañero dijo que, como no tenían que andar ocultándose de la policía porque lo único que estaban haciendo era “luchar con dignidad por lo que nos corresponde”, debían marchar por la avenida Dardo Rocha, hasta un punto en el que recién ahí desconcentrarían. De esta forma, encolumnados detrás de la bandera del MTD que decía “¡por trabajo y dignidad, carajo!”, se organizó la retirada. Mientras dos patrulleros intentaron “escoltarlos”, desde la columna se les iba marcando distancia, sin dejarse presionar. La imagen final, cuando el camión llegó para transportar a los de los barrios más alejados, era de festejos al ver a los canas impotentes, sin poder avanzar con las patrullas, hasta que ya todos se hubieran desconcentrado.

                El balance en cada barrio fue auspicioso: de esta manera, con participación popular, unidad y organización, nuestro pueblo va sumando experiencia, recuperando la confianza en la lucha como único camino que el sistema nos deja para reclamar por lo que nos corresponde.

 

 

Apuntes y opiniones sobre el paro en general

 

                - El paro expresó hasta dónde llega el nivel del conflicto social, con un eje claro:  la confrontación con el modelo.

                - Sigue siendo el movimiento obrero -desde sus expresiones combativas- el  que, más allá de disminuciones numéricas y pérdidas de peso específico, es capaz de encolumnar al conjunto de la protesta popular con una convocatoria que abarque al conjunto (marcha federal, paro)

                - El importante nivel de adhesión y participación no implica que los referentes que convoquen gocen de confianza. Ni siquiera los que se muestran combativos escapan a la crisis de representatividad y de confianza. Sin embargo, las medidas son acatadas porque el pueblo toma la jornada como suya y expresa su bronca más allá de los límites que desearan los dirigentes.

                - El “salto cualitativo” que expresa este paro se da en el hecho de que, conscientes de esta realidad, los dirigentes sindicales intentan “ponerse a la altura” del conjunto de las expresiones de lucha, más allá de las propias, llegando incluso a avalar los hechos de violencia bajo el argumento de que “la violencia de arriba genera violencia de abajo” (Moyano). Este hecho toma relevancia ante una coyuntura electoral, donde para estos dirigentes sería más fácil adoptar posturas más tibias y mantener sus “fichas”, por ejemplo, con la alianza (De Gennaro).

                - El hecho de que la alianza haya retaceado el apoyo al paro deja de lado cualquier especulación sobre dónde recae el saldo positivo de la medida: es patrimonio exclusivo de los sectores que están en confrontación con el modelo. 

                - Después del paro qué: desde ésta “alianza” de sectores sindicales y sociales en lucha es de donde se debe buscar la continuidad de la lucha, y la recomposición del campo popular.

                - El peso de la identidad peronista en los sectores del MTA y por extensión del conjunto del movimiento obrero ofrece al Descamisado un terreno fértil para desarrollar su propuesta (si puede caber dudas en cuanto a la referenciación política ambigua de sus dirigentes, no hay lugar a dudas en la identificación de sus bases)