Alba sale de su casa en la calle Evita temprano en la mañana. Camina hacia el sector del barrio donde las veredas se angostan hasta convertirse en pasillos. Llega a la Casa Invisible. De allí salen, como de una caja de sorpresas, una mesa plegable, unas sillas, un termo y un mate. Para Libro ACIJ (no editado)